En el año de 1551 es cuando comienza Huamachuco su contacto con el mundo de los toros.

El 31 de Mayo de 1551 llegaron a Lima procedentes de Salamanca JUAN RAMIREZ (24 años) y el Diácono BALTAZAR MELGAREJO (19 años); éstos fueron enviados en los primeros días de junio por barco hasta Trujillo y a pie a Huamachuco. MELGAREJO como excelente amigo de Carlos V, lo acompañaba enFeria Taurina "su señalada predilección por los deportes hípicos y a agarrochar toros a la usansa morisca: los cargaba con habilidad, de hierros y varas, los desjarretaba y matábalos a lanzadas". Se dice que uso su juventud para enseñar a los niños a jugar a los toros (ganado vacuno había llegado a partir de 1535), contaba con la valiosa ayuda de una niña de 11 años de edad FLORENCIA DE MORA.

A fines de Septiembre de 1551 fueron enviados a Huamachuco JUAN DE SAN PEDRO Y ANTONIO LOZANO, éste último había estado en Méjico.

MELGAREJO Y LOZANO impulsaron la cría de vacunos incluyendo ganado de lidia, que empezó a multiplicarse en los inmensos potreros de la Región (Huamachuco incluía entonces Cajabamba, Santiago de Chuco, Otuzco, Pataz y Bolívar); igualmente impulsaron la cría de caballos, asnos y mulos, con la cual empezó a practicar el "juego de los toros", en dos modalidades: correr adelante de los toros haciéndole el engaño y con el sistema de las cañas garrochas: MELGAREJO hizo llegar a Huamachuco los primeros poemas de toros, recogidos en Santander.

Las Feria Taurinacorridas que se celebraban antaño en Huamachuco, distan mucho de las actuales. Se llevaba a cabo en escenarios provisionales acondicionados para tal efecto. Las "barreras se construían en la Plaza Principal o en la "Pampa" por las guarangas de "Ananjaya" y "Uninjaya", con maderos de eucaliptos entrecruzados y atados con sogas o "maromas", conformando un cuadrilátero que se convertía en la plaza de toros. Sobre los soportes de la barrera se construían los tabladillos que eran ocupados por la gente distinguida y pudiente de la ciudad, mientras que la gente del pueblo y los campesinos miraban las corridas por debajo de los tabladillos, y los muchachos, equilibrados sobre los palos de la barrera, portando palos con púas para defenderse de las fieras que a veces, rompían la barrera y se salían de la Plaza en medio de tremenda algarabía. Los toros que se lidiaban eran cuneros; pero bravos, y procedían de Chunchuquilca, Huaylillas y de la Succha; eran de capa y de muerte, que lucían artísticas y elegantes “moñas” obsequiadas por distinguidas matronas de la sociedad huamachuquina.

Los lidiadores de entonces, arrojados y valientes, vestidos de luces, no tenían la habilidad de los que hoy llamamos novilleros o matadores de alternativa, sino aficionados al toreo que recorrían los pueblos con ocasión de sus fiestas patronales, entre los que cabe mencionar a la generación de los Vilchez, familia oriunda de Angasmarca y Cachicadán, que lidiaron con mucha popularidad y durante mucho tiempo en Huamachuco y pueblos vecinos, lo que dio origen a que la gente del pueblo y los campesinos en vez de hablar de “toreros” hablaran de los “vilchez” y que es el término que se usa hasta la actualidad.

Feria TaurinaPosteriormente, y tratando de modernizar el Arte de Cúchares. siendo Alcalde de a ciudad el Ing. Luis Blondet Pinillos y con las sugerencias y datos proporcionados por los aficionados taurinos, doctores Guillermo Rebaza Tamayo y Víctor Galarreta Quiroz, con mucho entusiasmo se propuso construir la actual Plaza Monumental de Huamachuco, que está considerada corno una de las más hermosas y mejores de provincias, sin menospreciar las plaza que constituyen verdaderos cosos taurinos, como la de Trujillo, de Jauja, de Canta, de Huancavelica, de Chota, entre las que conocemos.

Contando Huamachuco con este Coso se llevan a cabo anualmente corridas de toros con ganado de casta. No podemos olvidar magníficas corridas con ganado de la Panca la Viña, Choquizongo, Salamanca y otras prestigiosas ganaderías, en la que se lucieron diestros como los hermanos Bustamante (Hugo. Telmo, Ricardo y Pepe), Montejo, Paco Céspedes, Daniel R. Manolo Rodríguez, Rafael Santa Cruz, Adolfo Rojas, Rafael Puga, Frascuelo y Villafuerte entre otros. Así recordamos a Hugo y Telmo Bustamante ejecutando la “Suerte Nacional”, que en la actualidad ya no se practica, pero que es una suerte muy vistosa, que pretendió sustituir a la suerte de varas, primer acto del sangriento y hermoso drama del toreo, que es la preparación del toro y en los quites que dan lugar a los lances más artísticos y arriesgados.